Álora vivió ayer una jornada de profunda emoción y devoción con la solemne entronización de la nueva imagen del Niño Jesús de la Virgen de Flores, procedente de Encinasola. El evento, que reunió a cientos de fieles y vecinos, estuvo marcado por la destacada participación y un programa cultural y religioso de gran calado.
La jornada comenzó con la entrega por parte del Alcalde de Álora, Francisco Martínez Subires al presidente de la Hermandad Virgen de Flores de Encinasola, el Escudo de Oro de la Ciudad. Este gesto de hermandad y unidad entre ambos municipios, contó con la presencia de la Hermana Mayor de la Virgen de Flores de Álora, Marilina Cruzado y la alcaldesa de Encinasola. El alcalde quiso mostra el apoyo institucional y el cariño de Álora hacia la Hermandad y hacia Encinasola.
A continuación, la Imagen del Niño fue trasladada a la Parroquia en procesión. El desfile, lleno de fervor religioso, contó con el acompañamiento musical de la Banda Municipal de Música, bajo la dirección de Ana Blanco. Los asistentes mostraron su devoción y respeto hacia la nueva imagen. Ya en la Parroquia, el párroco de Encinasola entregó la imagen del Niño a nuestro párroco, Felipe M. Gallego Casco, que fue quien puso, entre lágrimas, el Niño Jesús en las manos de la Virgen de Flores.
Durante la ceremonia religiosa, que contó con la intervención de una coral, se realizaron numerosas ofrendas, entre la que destacó la actuación de Verdiales,
El acto finalizó con la presentación de una obra, que dejó huella en todos los presentes, la Marcha "Marochito y Perotito", compuesta por el reconocido compositor Abel Moreno, autor también del célebre pasodoble de Álora. La pieza, que fue interpretada por la Banda Municipal de Música, evocó la identidad y el orgullo del pueblo, y sirvió como colofón a una jornada inolvidable.
La entronización del Niño Jesús de la Virgen de Flores fue un evento de gran trascendencia cultural y religiosa, que unió a los vecinos de Álora y Encinasola en un acto lleno de fe, música y tradición.